Llevo varios días sin prodigarme por mi blog (y por los vuestro, snif, snif) y no es por falta de ganas, sino más bien por falta de tiempo, por fortuna, porque la falta de tiempo viene dada como consecuencia del exceso de trabajo que durante estos días ha venido a visitar mi mesa. En los tiempo que corren, esto es un bien escaso a valorar de sobremanera.
En cualquier caso, he de decir que "he levantado el pie del acelerador" en cuanto a los entrenamientos y prácticamente no estoy corriendo aunque sí haciendo spinning y saliendo en bici de montaña los fines de semana. Hay que mantener un mínimo de forma, que conozco demasiado bien como son las vueltas desde cero y no me apetece nada un septiembre con las sombras de la desgana y la falta de motivación rondando por mi cabeza.
Pese a todo la semana pasada, salí a rodar y me sorprendí por lo bien que me vi, corrí a un buen ritmo por el amado cauce del río Vinalopó a un ritmo cercano a los 4.40m/km. durante unos 7 kilómetros y lo mejor de todo como digo de manera fácil y cómoda, supongo que será cosa del spinning, ¿no?.
Este verano tengo pensado volver a rodar los amaneceres santapoleros. Aquellos que tan buena sensación me dejaron el pasado verano, aquellos que por otro lado tanto me han ayudado a mejorar en casi cada carrera que he disputado esta temporada. Blanco y en botella…
Aunque no ha hecho más que empezar, quisiera desearos a todos que disfrutéis mucho de este verano que acaba de empezar en el calendario, pero que ya lleva con nosotros en el termómetro cosa de un mes.
