lunes 27 de abril de 2009
Resumen semanal, situación actual
El martes y a modo de calentamiento volví a subirme a la elíptica, que tras el nefasto debú que tuve sólo podía ir a mejor, y la verdad es que aunque no me apasiona, sí he descubierto "cierto encanto" y por lo que he podido informarme parece ser una buena alternativa a la cinta cuando precisamente se quiere evitar impactos perjudiciales en las articulaciones. Así que me volveré a montar en este artefacto a sudar un poco...
Los días de carrera continua (lunes y miércoles), hasta ahora los estoy haciendo en el exterior, he terminado hasta las patillas de hacer cientos de kilómetros esta temporada (y la pasada) con sesiones de más de una hora sobre esta máquina, aunque todo hay que decirlo, para mi maltrecha columna, ha sido la superficie menos mala, mucho menos que cualquier tipo de terreno exterior y probablemente esto ha hecho posible que pueda correr lo poco o mucho que he corrido estos dos años y medio últimos.
El viernes me metí en una clase de spinning, desde el pasado mes de julio no lo había hecho, os recomiendo su práctica habitual, incluso como entrenamiento cruzado de cara a la preparación de un maratón o de una media, lejos de perjudicaros os vendrá muy bien para aumentar entre otras cosas vuestro fondo, aunque a veces depende mucho de quién dé la clase, salgáis con mejor o peor sabor de boca, aún así os lo recomiendo 100x100.
Ayer volví a salir con la mountain bike y me encontré bastante bien, salvo en algún descenso (con aterrizaje forzoso incluido) en el que tuve que extremar las precauciones por la dificultad del terreno y sobretodo por mi falta de rodaje. Pero me lo pasé bastante bien, espero poder repetir en las próximas semanas de salidas de este tipo, si bien los aterrizajes los dejaremos para el Aeropuerto de El Altet... ; ) que no está uno en edad para ir haciendo "cuerpoatierras" cada semana.
viernes 17 de abril de 2009
Videos del maratón de París
Durante la carrera
Esta no era mi guerra aunque sí mi carrera.
Los avituallamientos
Mi entrada en meta
martes 14 de abril de 2009
Sin bajar la guardia
Soy consciente de que si sigo machacando mi columna con grandes zancadas y grandes distancias, sólo puedo ir a peor. Por tanto, lo más inteligente es racionar las salidas y bajar la intensidad de las mismas.
Para compensar la falta de días de running he vuelto a introducir deportes de sobra conocidos por mi, que me trajeron en su día muy buenas sensaciones, de tal forma ahora una semana en lo deportivo puede ser algo así como:
Lunes, carrera contínua de unos 45 a 60 min. a un RC de un 65 a 75%
Martes, tronco superior en el gim, con abdominales y lumbares como protagonistas y estiramientos.
Miércoles carrera contínua de unos 45 a 60 min. a un RC de un 65 a 75%
Jueves, natación (me aburre, pero me es lo que mejor me sienta)
Viernes ciclo-indoor (spinning, o simplemente bicicleta estática) y nueva sesión abdominal-lumbar.
Sábado descanso
Domingo Salida con la bici de montaña o carrera suave de entre 60 a 90 min.
Este nuevo "plan deportivo" me ilusiona una barbaridad y me ayudará a no obsesionarme con las lesiones, las marcas y tantas otras historias que últimamente me han venido tocando los gemelos.
martes 7 de abril de 2009
XXXIII Maratón de París
Llegamos el pasado viernes, decidí pasar a recoger el dorsal antes de ir al hotel para economizar tiempo y evitar las aglomeraciones que cabía esperar en un evento de tal magnitud.
Todo fue a las mil maravillas, con una organización bastante buena. La sorpresa fue la austeridad de la bolsa del corredor, ni rastro de camiseta, en su lugar nos daban una bolsa de nylon llena de folletos publicitarios de otras carreras populares y un saco de plástico para protegerte del frío en el momento de la salida, ni rastro de camiseta alguna...
La feria estaba bastante bien con un stand espectacular de Asics en la que para mi sorpresa vi que las camisetas, gorras y mallas del maratón de París estaban a la venta, me pregunté ¿crisis o negocio, o ambas? en fin, no le quise dar mayor importancia, aunque quizá sí la tenga, lo cierto es que no había ido hasta Francia para que me "regalasen" una camiseta.
Interior de Galerías Lafayette, en crisis claro...;)La tarde del viernes fue el primer machaque de los dos grandes machaques previos a la maratón y es que nos fuimos a la zona comercial de La Madeleine, ya había estado y sabía que tenía que descansar todo lo posible, pero resulta difícil de evitar patear cuando se va a París.
El sábado por la mañana, más de lo mismo, más cultural que comercial eso sí, pero en definitiva, desgaste de fuerzas. Mención aparte merece el apartado alimentación, pero para resumir diré que descuidé cualquier tipo de medida pre-maratón, salvo la cena del sábado, ya que el hotel donde me hospedaba había organizado una "pasta-party" a la que por supuesto me apunté, llevaba dos días por París y casi se me había olvidado que el domingo corría su maratón, necesitaba estímulos y señales, que me indicaran que a día siguiente iba a correr 42 kilómetros.
El domingo desayuné y salí dirección al punto de salida de la maratón (los Campos Elíseos) pese a que eran escasamente las 8 de la mañana, era impresionante ver la cantidad de runners que habían por la calle dirección a la salida, me coloqué en el "cajón" de los que pretendíamos las 3h:45min y estiré algo, aunque pronto me fui colocando en el sitio que iba a ocupar hasta el momento definitivo de la salida.

A las 8:45 se dio la salida, no estaba muy tenso, pero tampoco tranquilo del todo, no estaba mentalizado, aunque sí seguro de que podría llegar a meta y presumiblemente además hacer mi mejor marca personal, la salida fue lenta, no pasé por la línea de salida hasta casi siete minutos después de que diera comienzo la carrera.
El primer kilómetro era cuesta abajo y el incómodo y duro adoquín de la zona se vio improvisadamente amortiguado por los cientos de sudaderas, cortavientos y demás prendas de las que la gente nos íbamos despojando, yo me uní a tan singular e improvisada tradición y dejé en un montón de ropa un cortavientos “muy usado”, me pareció un digno final para este fiel compañero de rodajes.
La siguiente sorpresa de este maratón, fue que debido a la gran acumulación de corredores, en el kilómetro 5 se produjo tal embotellamiento en la zona del avituallamiento, que nos obligo a pararnos por unos segundos, pensé que si iba a ser así todo el recorrido "apañao" iba, odio pararme cuando corro y más aún si es una maratón.
Pasaban los kilómetros y me veía cada vez mejor. Era la parte buena de haber entrenado por tanta sierra, si por un lado me había machacado las articulaciones, al menos por otro, había conseguido ser más fuerte.
Pasé el medio maratón con soltura aunque los cambios de ritmo que se producían como consecuencia de los avituallamientos (no se volvió a producir retenciones, aunque sí era un verdadero caos y chocabas con los que iban o venía a por agua) no me dejaron sentirme bien del todo, yo soy un "diesel", no me gustan los acelerones eso es para los velocistas.
El paso por el km. 25 transcurría pegado al cauce del Sena, a esta altura la carrera pasaba por algunos de los puentes y túneles más emblemático de la ciudad, como el túnel de l'Almá (donde hace unos años se estrelló Lady Di), este túnel digamos que me “sentó mal”, aunque en los primeros metros me lo pasé pipa porque espontáneamente empezamos a gritar desde el principio del túnel al final del mismo, lo que hizo un efecto "ola" pero de gritos que estaba muy bien , pero "no veía la luz al final del túnel", ya que se trata de un túnel de más de un kilómetro, esto sumado a que ya llevaba más de dos horas corriendo, hizo que me empezara a dar algo de claustrofobia, sobretodo en los metros finales. En la salida del túnel estaba marcado el kilómetro 27.
Lo mejor es que pese al cansancio, me encontraba con fuerzas para poder seguir manteniendo el ritmo de entre 5:15 y 5:20 (mi objetivo) y así fue hasta llegar al kilómetro 36 en el que un gel que me había tomado hacía una hora me sentó como un tiro, hasta el punto de dispararme las pulsaciones (hasta 198ppm) con lo que me vi obligado a andar hasta conseguir bajar un poco las pulsaciones y recobrar plenamente el sentido ya que me encontraba bastante mal. Tras unos 500 metros a ritmo de peregrino en los que la mala leche se apoderó de mi por ver lo mal que estaba, curiosamente, en lugar de correr para salvar el pellejo, tenía que andar… Bromas aparte, decidí que lo mejor que podía hacer era intentar volver a correr y acabar cuanto antes el maratón, y así hice, poco a poco fui cogiendo nuevamente el ritmo y sufriendo un "huebo", con "B" de barbaridad, llegué a meta.
En un principio porque en mi crono el tiempo que marcaba era de 3h:43min y pensé: "andando y todo lo he bordao". Aunque el tiempo en el crono del maratón era muy distinto, pensé que podría deberse a que la salida se había tomado 10 minutos antes para minusválidos y asociaciones. En cualquier caso dado que llegué medio "grogui" no estaba para ponerme a investigar, el tiempo no me importaba demasiado. Ahora tenía que encontrar a mi mujer para irme al hotel a darme una ducha.
En la zona de meta, me colocaron la medalla de "finisher", tomé todo el agua y Powerade que mi estómago fue capaz y me fui ya con mi mujer de camino al hotel.
Finalmente el tiempo real ha sido 3h:51min. según el cronometraje de la organización. La explicación a mi desfase posiblemente sea que tengo el GPS configurado para que pare el crono automáticamente cuando me detengo, y debió interpretar que la falta de señal en los túneles (se pasa por dos) como una parada, pero esta explicación no me acaba de convencer ya que otras veces ha perdido la señal momentáneamente y el crono no se ha detenido, además la distancia que me ha medido el GPS de la maratón prácticamente me la ha clavado. Pero bueno imagino que el que se equivoca soy yo.
Como resumen, es una maratón muy bonita, se corre muy "fácil" (si no tomas porquerías que puedan estropearte la fiesta) y además de correr con tanta gente, impresiona ver como se vuelca el público durante prácticamente todo el recorrido, gritando "courage, courage!!" y "allez, allez!!". Espectacular resulta también la animación musical, bailes, batukada, etc. cada dos o tres kilómetros.
Como curiosidad, muchos de los finisher que la tarde del domingo salieron a dar un paseo por la ciudad, llevaban puesta la medalla , sabía que esto sucedía en Berlín y en N.Y. pero me sorprendió verlo en París, señal inequívoca de la grandeza de este maratón.
Las malas sensaciones que tuve en la entrada en meta, poco a poco se van difuminando y la satisfacción de haber corrido mi tercer maratón se va haciendo cada vez más grande, gracias sobretodo a vuestras felicitaciones y palabras de ánimo que sin duda no merezco.| Reacciones: |

