Finalmente un cúmulo de contratiempos en forma de lesiones, imposibilitaron que tuviera lugar la “II trotada Elche-Santa Pola”, dado que dos de los tres de Elche teníamos que salir, sólo estaba "entero" yo, con lo que decidimos aplazar para mejor momento esta salida.
Pero no creáis que me quedé en casa viendo como el termómetro bajaba hasta los 2 grados en el centro de Elche, me puse mis mejores galas contra el frío y salí a ¿disfrutar? de una trotada ni mas ni menos que por la sierra de Elche, en concreto por los alrededores del pantano, que por cierto vuelve a estar espectacular ya que el agua vuelve a saltar por encima de la presa.
En lo meramente deportivo, me encontré bien, bueno, en realidad los primeros 5 ó 6 kilómetros no me encontraba, hacía un frío del carajo, debía de estar rondando los 0 grados y para colmo soplaba un viento de cara que me congeló la nariz entre otros apéndices... De hecho, llevaba un botellín de agua sujetado por un cinturón, el agua estaba tan fría que tuve que llevar el resto del camino el botellín en la mano, porque me estaba jorobando la zona lumbar y sólo le faltaba una sesión de frío para terminar de fastidiarla.
Con este panorama, pasaron los primeros 8 kilómetros. Una vez llegado a este punto, sólo queda bajar todo lo que había subido (unos 200 metros), el viento ahora soplaba a mi espalda, la cosa empezaba a funcionar mejor, el ritmo de carrera estaba entorno a 4:40'/km. y las sensaciones eran buenas, llegué a casa encontrándome muy bien tras recorrer los más de 13 exigentes kilómetros y con muy buenas sensaciones de cara a la media de Santa Pola, quizá por aquello que suele suceder (al menos a mi) cuanto menos son las ganas de salir, mejor me sienta la carrera.
Espero veros a todos los habituales el próximo fin de semana por Santa Pola.
Como de costumbre os dejo el plano del recorrido.