Ayer 16 de julio, tuve un día completito y esta fue su cronología:
- A las 8.30 tuve la RM (resonancia magnética) para poder "ver" que tengo exactamente en las cervicales, a todas luces es una hernia discal como anuncié en la anterior entrada, pero hay que determinar cómo está para aplicar el tratamiento más apropiado.
Lo pasé muy mal, ya que la resonancia magnética en esta zona concreta, se tiene que hacer tumbado y con la cabeza fija, esta posición en principio cómoda, es de lo más molesta cuando la hernia más duele, el brazo derecho me quemaba el dolor era tal, que no lo podía soportar, a todo esto estaba "metido" dentro de la propia máquina, para los que padecéis de claustrofobia o ansiedad, puede ser peor el remedio que la enfermedad, dicho queda.
El caso es que tras repetirme la resonancia porque "me moví", (en realidad se movió mi cuerpo sin mi permiso...) y tras unos 50 minutos de examen me sacaron de la "cueva" y me emplazaron al próximo martes para recoger los resultados, espero que las "fotos" no hayan salido movidas y se puedan ver claramente mis deterioradas cervicales.
- A las 13.30 me marché al gimnasio, no es que me encontrara recuperado ni muchísimo menos, pero si no me muevo un poco y vuelvo a encontrarme con mi añorada rutina, mi estado de ánimo puede verse dañado seriamente a corto plazo. Así que me puse en la cinta, la cinta que tantos kilómetros me ha sufrido, esta vez con la intención de andar, rápido, pero a andar. Imaginaos el descojone general de mis compañeros del gimnasio, lo más cariñoso fue "quien te ha visto y quien te ve", pero creedme que me alegré de volver a oír sus burlas, cariñosas burlas al fin y al cabo.
Tras 45 minutos de caminata y 5 kilómetros recorridos me fui con mis dolores a la ducha, con la convicción de haber comenzado las maniobras para el próximo despegue.
- De camino al trabajo, me llamó mi hermana que estaba en la fisioterapeuta a la que suele acudir, y tras comentarle mi problema, le dijo que podía verme esa misma tarde y que trataría de aliviarme el dolor con técnicas que ha empleado en casos similares al mío. Sin pensarlo dos veces tomo cita esa misma tarde para que me tratara.
- A las 8.30 tuve la RM (resonancia magnética) para poder "ver" que tengo exactamente en las cervicales, a todas luces es una hernia discal como anuncié en la anterior entrada, pero hay que determinar cómo está para aplicar el tratamiento más apropiado.
Lo pasé muy mal, ya que la resonancia magnética en esta zona concreta, se tiene que hacer tumbado y con la cabeza fija, esta posición en principio cómoda, es de lo más molesta cuando la hernia más duele, el brazo derecho me quemaba el dolor era tal, que no lo podía soportar, a todo esto estaba "metido" dentro de la propia máquina, para los que padecéis de claustrofobia o ansiedad, puede ser peor el remedio que la enfermedad, dicho queda.
El caso es que tras repetirme la resonancia porque "me moví", (en realidad se movió mi cuerpo sin mi permiso...) y tras unos 50 minutos de examen me sacaron de la "cueva" y me emplazaron al próximo martes para recoger los resultados, espero que las "fotos" no hayan salido movidas y se puedan ver claramente mis deterioradas cervicales.
- A las 13.30 me marché al gimnasio, no es que me encontrara recuperado ni muchísimo menos, pero si no me muevo un poco y vuelvo a encontrarme con mi añorada rutina, mi estado de ánimo puede verse dañado seriamente a corto plazo. Así que me puse en la cinta, la cinta que tantos kilómetros me ha sufrido, esta vez con la intención de andar, rápido, pero a andar. Imaginaos el descojone general de mis compañeros del gimnasio, lo más cariñoso fue "quien te ha visto y quien te ve", pero creedme que me alegré de volver a oír sus burlas, cariñosas burlas al fin y al cabo.
Tras 45 minutos de caminata y 5 kilómetros recorridos me fui con mis dolores a la ducha, con la convicción de haber comenzado las maniobras para el próximo despegue.
- De camino al trabajo, me llamó mi hermana que estaba en la fisioterapeuta a la que suele acudir, y tras comentarle mi problema, le dijo que podía verme esa misma tarde y que trataría de aliviarme el dolor con técnicas que ha empleado en casos similares al mío. Sin pensarlo dos veces tomo cita esa misma tarde para que me tratara.
A las 18.30, sesión de fisio, espectacular, ya que tras una fuerte descarga previa de la escápula derecha, procedió a hacerme sendas "punciones en seco" sobre dos “contracturones” de caballo que tenían en los alrededores del omóplato. La punción en seco es una técnica que consiste en introducir una aguja de acupuntura a través de la piel hasta llegar al músculo contracturado, el resultado fue casi inmediato y valió la pena pasar el mal ratillo con una aguja clavada unos centímetros rascando mis músculos dorsales.
Resultado:
He podido dormir toda la noche, llevaba sin conseguirlo desde hacía 10 días ya que como he dicho, acostado el dolor cervical irradia con más fuerza por todo el brazo y resulta imposible encontrar una postura, por poco ortodoxa que sea, que te permita descansar.
Las molestias por primera vez en 10 días también han comenzado a remitir, si bien sigo teniendo ligeras molestias por el hombro y el brazo y los dedos Índice y Corazón siguen estando dormidos, puedo trabajar y escribir este rollazo de entrada.
Hoy volveré a la fisio, pero sólo para darme corrientes en la zona ya que me recomendó no volver a explorar la zona en unos días.
Así que a la espera de los resultados de la RM, afronto el fin de semana cargado de ánimo y con ganas renovadas de seguir corriendo durante muchos años más, a otro ritmo, con otra intensidad, pero saliendo a rodar, que es la esencia de todo "runner".
Muchas gracias a todos y a todas los que me habéis transmitido vuestro sincero ánimo.
Parafraseando a Terminator: "¡¡Volveré!!" ;)
